Por Jesús Cárdenas

Publicado el 19 de marzo de 2020. | Actualizado el 17 de abril de 2020


Teniendo cuenta el contexto que ha aportado la globalización a las empresas, los profesionales de hoy tienen la posibilidad de moverse de un país a otro con mayor facilidad para aportar valor y asumir nuevos retos. La inteligencia cultural, en este sentido, es crucial para que sea posible.

Cuando evaluamos la importancia, por ejemplo, de la cultura organizacional, nos damos cuenta de que las empresas de la actualidad valoran muchísimo habilidades blandas como la inteligencia cultural, incluso, por encima de conocimientos técnicos.

Entonces, si estás buscando destacarte en tu profesión e impulsar el rendimiento y la efectividad de equipos de trabajo y empresas, la inteligencia cultural es algo que debes, sí o sí, desarrollar.

Ahora bien, ¿qué significa realmente este concepto? ¡Vamos allá!

¿Qué es la inteligencia cultural?

Cuando hablamos del término “inteligencia cultural”, dentro del ámbito profesional, nos referimos a las capacidades y habilidades que tiene un individuo para adaptarse y relacionarse efectivamente con diversas situaciones culturales ajenas a la propia.

Asimismo, una persona cuenta con este tipo de inteligencia cuando sabe trabajar sus emociones, respuestas y acciones de manera eficiente durante ocasiones en las cuales el contexto cultural puede producir un choque.

Esto quiere decir que cuando se tiene esta soft skill, una persona puede cumplir con todas sus responsabilidades y metas de manera respetuosa sin importar el grupo, la ciudad o el país donde se encuentre o la procedencia de sus compañeros de trabajo.

Pero, ¿qué pasa con las personas que ya están en ambientes mixtos? Sin importar qué tan culturalmente diverso sea tu trabajo, es normal que en momentos se presenten problemas o fricciones por tener experiencias, puntos de vista y percepciones distintas o totalmente opuestas.

La inteligencia cultural surge entonces como una herramienta flexible para entender mejor las diferencias entre ciertos comportamientos y actitudes arraigados a las personas.

Esto te permitirá comprender las tradiciones, disciplinas, rutinas e, incluso, pensamientos de personas con otras creencias.

Este proceso implica que el individuo se familiarice con las formas y dinámicas que se suelen utilizar en las diferentes culturas que están relacionadas con los negocios, para obtener datos sobre el lenguaje y el comportamiento dentro del giro empresarial.

Así, se pueden generar mejores relaciones y resoluciones de problemas más efectivas.

¿Por qué es tan importante esta habilidad en la era actual?

Con lo dicho en el punto anterior, ya podemos tener un preview de lo que beneficia desarrollar esta competencia, pero, ¿es un factor clave y definitivo para las empresas? La respuesta es ¡sí!

Principalmente, contar con profesionales con un alto grado de inteligencia cultural permite alcanzar nuevos niveles de competitividad. En concreto, estas son las razones que demuestran su importancia:

1. Más eficiencia

McKinsey & Company, en su informe “Why diversity matters”, examinó más de 365 empresas en Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.

Los resultados evidencian que las empresas que cuentan con mayor diversidad étnica y cultural son 35% más eficientes y prósperas que el nivel promedio en sus regiones.

2. Obtienen mayor lealtad de sus clientes

British Council, a través de su reporte “Culture at Work”, mostró que los equipos internos de las empresas consideran que el trabajo eficaz con personas de otras culturas es requisito indispensable para fidelizar clientes.

Asimismo, atribuyen un 25% de fallos en las negociaciones empresariales por falta de inteligencia cultural.

Imagínate nuestra situación aquí en Rock, por ejemplo. Si en una llamada con un cliente potencial de Perú le pedimos que busque por la palabra clave “Mercadotecnia” en Google para ver que estamos en la primera posición, sería una acción contraproducente, porque no nos estamos conectando a la realidad cultural de esa persona.

3. Es igual de importante que la inteligencia emocional y el coeficiente intelectual

En el desarrollo y la aplicación del liderazgo corporativo, muchas empresas se han dado cuenta que contratar a personas únicamente por su coeficiente intelectual es insuficiente.

La autora e interculturalista Julia Middleton afirma que tanto el coeficiente intelectual, la inteligencia emocional y la inteligencia cultural serán los requisitos fundamentales de contratación en empresas que buscan internacionalizarse.

Ahora bien, ¿cómo la inteligencia cultural impacta en las operaciones de las empresas? Esto abordamos a partir de ahora.

5 beneficios de la inteligencia cultural en las empresas

Empleados y colaboradores que poseen un gran nivel de inteligencia cultural dentro de las organizaciones son una pieza fundamental para acortar distancias con otras personas y reconocer las fallas y grietas dentro de un equipo de trabajo.

A continuación, compartiremos varias razones por las cuales esta competencia es tan apreciada por reclutadores:

1. Mejora el proceso de comunicación

Con la popularización del Cultural Fit (un cúmulo de aptitudes, habilidades y rutinas que debe tener un candidato para encajar en la misión y visión de una empresa), las organizaciones aprecian mucho más a personas que sepan comunicarse con precisión, sobre aquellas que solo están calificadas intelectualmente para un trabajo.

La comunicación, sobre todo con el incremento de la globalización y el marketing internacional, puede ser el producto que lleve la eficacia más allá de las expectativas o, al fracaso y ruptura de las relaciones laborales.

Contextualicemos este punto con un ejemplo:

Debido a las diferencias idiomáticas dentro de Latinoamérica, un equipo de trabajo que esté compuesto por varias nacionalidades puede llegar a experimentar discrepancias y malos entendidos.

En este caso, un profesional culturalmente inteligente, puede comprender la esencia y el enfoque de cada mensaje de sus compañeros, sin importar el tipo de palabras que usen para expresarlo o si esta tiene otra connotación en su país de origen.

Entonces, un negocio que busque y desarrolle esta cualidad en sus trabajadores puede asegurar la obtención de ventajas competitivas, al formar un grupo de profesionales que se comprenden y se valoran entre sí, más allá de sus culturas, para el bien de la empresa.

2. Fomenta la cooperación

¿Qué gerente o encargado no sueña con un equipo lleno de cooperación y colaboración? Bueno, esta es otra razón por la cual la inteligencia cultural es tan importante en el siglo XXI.

Si entendemos nuestras diferencias, es posible establecer rutas más eficaces y llevaderas para colaborar y alcanzar el bien colectivo.

Cuando una persona reconoce la importancia de las raíces, comportamientos, tradiciones y métodos de comunicación y trabajo de sus compañeros, estará mucho más preparada para generar relaciones de valor con otros y proveer mejores resultados grupales e individuales.

Un profesional con inteligencia cultural es aquel que utiliza la empatía y la tolerancia, en casos donde la ambigüedad y las diferencias culturales pueden ser razones de discordia. ¿Cómo? Poniéndose en los zapatos de su compañeros e imaginar esa situación pero desde otra perspectiva.

3. Educa a otros sobre las diferentes culturas

Aprender e interiorizar creencias, hábitos y tabúes de culturas extranjeras o locales puede ser una manera de evitar la limitación del desempeño en algunas áreas de la empresa.

Muchas veces pasa que, por diferencias de pensamiento u opinión, se detiene el flujo de trabajo.

En este sentido, las empresas han visto la adquisición de profesionales con inteligencia cultural como una solución para educar a sus empleados en relación al respeto de la individualidad y herencia de las personas.

Y es que, este tipo de habilidad le permite a un ser humano entender los sentimientos de otros y los significados inherentes a su cultura durante las interacciones. Con esta información, puede educar a otros para no cometer errores o malos entendidos durante negociaciones o conversaciones.

4. Facilita la adaptabilidad

Cuando una persona nueva entra en una empresa, es natural que al principio no se sienta en su hábitat natural.

Los primeros meses, generalmente, son los más difíciles y llenos de obstáculos para quienes no están familiarizados con una nueva cultura.

Por ello, en el proceso de reclutamiento, se busca este tipo de competencia laboral, donde el individuo reconoce sus fortalezas y debilidades, además de su capacidad de aceptar las diferencias.

Imaginemos este escenario: una persona de México llega a una empresa llena de personas de Japón, un país con muchos aspectos culturales que no son comunes en América Latina.

En este caso, un individuo con inteligencia cultural es capaz de adaptar su comportamiento a las demandas de su entorno para poder ser competitivo y diligente en sus tareas.

5. Mayor probabilidad de éxito durante la expansión global

No es raro ver a una empresa emergente incursionando en mercados internacionales.

Por ello, para toda organización es importante invertir y fomentar la inteligencia cultural en sus políticas, acciones y empleados, pues así es más probable que pueda manejar adecuadamente la diversidad en sus primeras incursiones en otras latitudes.

Por ejemplo, es normal ver a grandes empresas como McDonald’s, Coca-Cola, Netflix, entre otras, adaptar sus promociones, mensajes y, hasta productos, de acuerdo al contexto regional, tradiciones y tabúes, siguiendo las directrices del Marketing internacional.

En fin, la inteligencia cultural ofrece a las organizaciones individuos que son capaces de diferenciar los comportamientos producidos por los diversos rasgos inherentes al contexto social, político y económico de cada región y utilizarlo a favor de la productividad y el trabajo en equipo.

¿Cómo desarrollar la inteligencia cultural en el trabajo?

Con todo esto dicho, es momento de guiarte para que puedas cultivar la inteligencia cultural y fomentarla dentro de tu ambiente de trabajo.

¡Ejecuta las siguientes acciones!

Hacer de esta habilidad el centro de la cultura organizacional

Aún, muchos gerentes no consideran que esto sea importante. Pero, tarde o temprano, enfrentarán la realidad.

Antes de esto, puedes ir preparando el terreno, modificando, dentro de tus posibilidades, las conductas que no favorezcan la buena comunicación y adaptabilidad entre culturas. Sigue estas recomendaciones:

  • consigue que se involucren los directivos;
  • transmite la importancia de la inteligencia cultural;
  • da el ejemplo con el desarrollo de habilidades multiculturales;
  • elabora una propuesta de negocios que se apoye en esta competencia como medio para el éxito.

Aprovecha la influencia que tienen los cargos altos y alinea la cultura organizacional de tu empresa dentro de una nueva visión.

Invertir tiempo, ideas y recursos en la madurez cultural

Puedes apoyarte en los siguientes consejos:

  • aprovecha la diversidad cultural y produce oportunidades innovadoras de negocio;
  • crea oportunidades de desarrollo organizacional y profesional basadas en las contribuciones;
  • determinar las conductas y políticas corporativas para que sean inamovibles, mientras se ejecutan en nuevos contextos culturales;
  • condena y castiga los prejuicios y estereotipos culturales;
  • fomenta las relaciones basadas en confianza entre personas con distintos contextos culturales.

Como ves, para poder adoptar este tipo de comportamiento, toca dedicar tiempo, recursos y paciencia para que se fusione con el clima organizacional y se generen buenos resultados. Pero no dudes que es una herramienta muy importante y necesaria, sobre todo, para el futuro.

¿Quieres seguir aprendiendo sobre maneras de hacer más eficiente y mejorar el ambiente laboral dentro de tu negocio? Entonces, ¡tienes que leer nuestro material sobre los valores de una empresa!

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