Por Thiago Xavier

Redator Freelancer na Rock Content

Publicado el 22 de marzo de 2019. | Actualizado el 29 de enero de 2020


La arquitectura de la información es un importante concepto en UX y que tiene implicaciones fundamentales en el marketing y el negocio. ¡Entiende todo sobre el tema en este post!

La exposición a un volumen enorme de información ya forma parte de nuestra rutina — principalmente cuando navegamos en la web o utilizamos nuestras aplicaciones favoritas.

Lo que los usuarios quizás no noten durante esas actividades cotidianas es que detrás de los sitios y aplicaciones de calidad existen profesionales responsables de estructurar la información para ofrecerle la mejor experiencia a las personas.

Son diseñadores, analistas de experiencia de usuario (UX), productores de contenido, desarrolladores y otros expertos que necesitan manejar el campo de la arquitectura de la información (en inglés, Information Architecture, o simplemente IA) para crear activos digitales útiles e intuitivos.

Incluso, ya hay empresas contratando funcionarios para el cargo específico de arquitecto de la información.

Por eso, preparamos este post con bastante conocimiento sobre IA, que van desde sus principios hasta las maneras como se hace presente en nuestro día a día.

¡Buena lectura!

¿Qué es la arquitectura de la información?

En una definición bastante sucinta, el Information Architecture Institute (Instituto de Arquitectura de la Información) explica en qué consiste esta disciplina:

“La arquitectura de la información es la práctica de decidir cómo organizar las partes de algo para que sea comprensible”.

Si vamos a desarrollar esta descripción, podemos decir que la IA tiene la función de ayudar a las personas a encontrar lo que están buscando. En los objetos o lugares físicos o digitales, también tiene el propósito de aclarar el contexto en el que el individuo o el usuario se encuentra.

La arquitectura de la información es un pilar de la tecnología y la organización de grandes empresas, formando parte de un gran contexto de transformación digital.

Si vas a un supermercado por primera vez y quieres saber dónde quedan los chocolates, probablemente vas a buscar una placa que indica la sección de dulces y postres. De la misma forma, si deseas consultar los ingredientes de un producto, es de esperar que puedas encontrar esa información con facilidad en el embalaje.

El mismo vale para el mundo digital, que será el punto de enfoque de este post — basta adaptar el concepto para softwares, aplicaciones, sitios, blogs, etc.

Es fundamental que contengan la información en una estructura fácilmente comprensible, que siga una lógica simple y que tenga en cuenta las posibilidades de interacción.

Es decir, cuando pensamos en jerarquías, categorías y otros elementos que favorezcan la navegación y descompliquen la búsqueda por lo que estamos buscando, nos estamos refiriendo a la arquitectura de la información.

A primera vista, puede parecer un recurso dispensable, que solo pretende mejorar la presentación de un sitio web, aplicación u otro tipo de proyecto. Sin embargo, su importancia va mucho más allá. Vamos a entender por qué.

¿Por qué es tan importante la arquitectura de la información?

Puede ser que algunos empresarios, gestores y otros tomadores de decisión no apoyen una inversión en arquitectura de la información por ignorar la importancia que tiene para las organizaciones y sus clientes. Tal vez ellos simplemente no puedan ver utilidad práctica en un trabajo en ese sentido.

Para quedar más claro como es pertinente, toma el sitio de tu empresa como ejemplo y sigue el siguiente razonamiento:

Según Steve Krug, autor de “No me haga pensar”, una de las mayores referencias en términos de libros de marketing digital, hay 4 preguntas que el usuario necesita para responder rápidamente tan pronto como entra en un sitio:

  • ¿Qué es esto?
  • ¿Qué tienen por aquí?
  • ¿Qué puedo hacer aquí?
  • ¿Por qué debo estar aquí y no en otro sitio?

Y entonces, ¿el diseño y el funcionamiento de tu sitio permiten que el visitante responda a estas preguntas sin esfuerzo?

Es ahí donde está una de las mayores ventajas de la IA. En el contexto de artefactos digitales, posibilita el desarrollo de productos y servicios orientados a ofrecer calidad tanto en la navegación como en la usabilidad.

Es algo que, sin duda, demanda bastante esfuerzo para construir, pero que le permite a las empresas ahorrar tiempo y dinero con la resolución de problemas, como por ejemplo dificultades para entender qué es posible hacer dentro de un sitio.

Son contratiempos que eventualmente van a ocurrir, si no hay un cuidado con la arquitectura de la información.

Y lo que es peor: mientras no se solucionen, ciertamente van a causar frustración para tu audiencia.

De esa forma, al valorar la práctica de medidas de IA, la marca previene daños como la migración de usuarios insatisfechos a la competencia o quejas en sitios de reclamación de que tu sitio/app/programa no funciona como debería.

Pero eso no es todo. Hay usuarios que, al no encontrar lo que buscan o se sienten confusos por no entender lo que están viendo en la pantalla, se culpan a sí mismos. De esa forma, pasan por una experiencia terrible y asocian toda esa sensación negativa a tu compañía o a algún producto o servicio que ella ofrece.

¿Cómo resumir el concepto de arquitectura de la información?

Ya que el tema de este artículo es IA, nada mejor que estructurar toda la información que hemos visto hasta aquí en 3 grandes categorías.

Para eso, vamos a contar con la ayuda de Louis Rosenfeld, Peter Morville y Jorge Arango.

En el libro que es una de las guías definitivas sobre arquitectura de la información – “Information Architecture for the World Wide Web” -, los autores presentan ese campo como la relación entre los siguientes pilares:

  • Contenido;
  • Usuarios;
  • Contexto.

Esta idea de que la IA se da por la intersección de estos 3 conceptos recibe el nombre de ecología de la información y representa un ambiente de interdependencia, que será diferente de negocio para negocio.

Siendo así, para que la arquitectura de la información sea de hecho útil, es necesario desarrollar un contenido con atención a los usuarios y al contexto en que ellos, la empresa y el proyecto se encuentran.

Por lo tanto, podemos resumir IA con los siguientes temas:

Contenido

  • Textos, imágenes, gráficos, contenido en audio, etc;
  • Mapeo de las páginas o pantallas;
  • Estructura;
  • Taxonomía;
  • Volumen de información.

Usuarios

  • Personalidad;
  • Necesidades;
  • Comportamiento de búsqueda de la información;
  • Experiencia de uso;
  • Tareas que desean ejecutar en tu aplicación.

Contexto

  • Modelo de negocios;
  • Objetivos del proyecto;
  • Tecnologías y metodologías de desarrollo;
  • Recursos (capital, personas, equipos, entre otros);
  • Restricciones.

¿Cuál es la relación de la IA con nuestro cotidiano?

Ya detallamos la función de la arquitectura de la información como parte importante del desarrollo de proyectos de productos/servicios digitales, pero ¿será que la IA está presente en nuestro cotidiano?

La respuesta es sí y tú probablemente ya has realizado una tarea relacionada con esa ciencia/arte.

Cuando pensamos en la organización de sectores de la empresa, las actividades desarrolladas y la estructuración de un equipo, por ejemplo, la IA está presente.

Lo mismo vale cuando vamos a coordinar un viaje, nombrar las carpetas en el ordenador y organizar los archivos dentro de ellas, agrupar las fotos de las vacaciones en el smartphone para luego enviar a los amigos y mucho más.

Por más que no utilizas las metodologías que vimos a lo largo del post, en casos como esos, eres el arquitecto de la información, después de todo, será tuya la iniciativa de darle la estructura, clasificación o arreglo que crees ser más relevante.

Podemos percibir, por lo tanto, que el área de la arquitectura de la información tiene una vasta teoría y prácticas muy útiles para la construcción de sistemas atractivos y cómodos para el público. Toda esta riqueza se debe principalmente al carácter interdisciplinar de los estudios de IA, que involucran lenguaje, diseño, tecnología, psicología, negocios y mucho más.

¿Cuáles son las metodologías que utiliza la IA?

En esta sección, veremos algunas de las prácticas que los profesionales involucrados con IA utilizan para estructurar la información de los contenidos y materiales con los que trabajan.

Pero antes de seguir cualquiera de estas etapas, vale recordar que es esencial conocer muy bien las particularidades de los usuarios para los cuales un artefacto está destinado. Por eso, ten siempre en mente quién es tu cliente ideal, utilizando el concepto de buyer persona.

Estructura jerárquica

La jerarquía es fundamental para que los usuarios entiendan en qué nivel están dentro de tu aplicación y cómo el contenido de las pantallas o páginas se relacionan unos con otros.

En una aplicación hipotética de intercambio de mensajes, podemos tener la pantalla principal, en la que el usuario escoge entre “Contactos”, “Conversaciones” y “Ajustes”. Dentro de estas opciones, hay otras sub-opciones y así sucesivamente.

Para representar este arreglo, es recomendable elaborar un diagrama en los moldes de la estructura organizativa de una empresa — un organigrama.

Recordando que ese documento puede recibir otros nombres, como mapa del sitio o arquitectura del sitio cuando se refiere a la relación entre páginas web.

Wireframes

Los wireframes consisten en demostraciones, interactivas o no, de cómo el usuario va a visualizar la información disponible en un activo digital, sus jerarquías y las conexiones entre las pantallas de la aplicación.

Son muy útiles porque dan una representación de la disposición de los elementos que van a componer el producto final.

Al trabajar sobre la base de los wireframes, los involucrados en el proyecto logran llegar a un consenso sobre la mejor forma de presentación y ese recurso pasa a servir de referencia para diseñadores, desarrolladores y demás profesionales involucrados en la IA.

Taxonomía

En el contexto de la arquitectura de la información, la taxonomía se refiere a los nombres que damos para agrupar y describir los contenidos, así como el lenguaje que usamos con ese objetivo.

Imagina que durante el desarrollo del sitio institucional, una empresa decide que quiere mostrar quiénes son sus clientes y socios.

Esto implica decidir si ellos estarán en una opción del menú “Clientes y Socios”, en opciones separadas en el menú como “Clientes” y “Socios” o como temas de un submenú llamado “Quién somos”, solo para citar algunas ideas.

Una manera de facilitar esta elección es por medio de la técnica de card sorting (ordenación de tarjetas).

En ella, participantes con características similares a la persona deben organizar un conjunto de fichas con tópicos que describen las pantallas/páginas. La idea es que esas personas agrupen las tarjetas en categorías, de acuerdo con el conocimiento que ellas tienen del proyecto, e incluso ayuden a nombrar a esos grupos.

El responsable de la actividad debe conversar con los participantes para entender qué motivó sus elecciones y, por fin, analizar las agrupaciones con más opiniones y que tienen más sentido.

Inventario de contenido

Para tener una visión general de los contenidos que un proyecto va a tener, es interesante elaborar un inventario que enumere todas las páginas o pantallas y las informaciones que ellas deben mostrar.

En general, se trata de una hoja de trabajo con el título, enlace (en el caso de páginas web), descripción y otras observaciones pertinentes sobre estos componentes.

Este documento es relevante principalmente para aplicaciones muy grandes, en las que es fácil para los empleados perderse en medio de tanta información.

Sin contar que ayuda a organizar la jerarquía y la taxonomía desarrolladas con prácticas que hemos visto anteriormente, además de evitar problemas de contenido duplicado en su aplicación.

¿Cuál es la relación entre arquitectura de la información y UX?

Actualmente, para desarrollar un sitio, aplicación o software, invertir en el diseño centrado en el usuario es crucial para tu éxito. Esto implica el compromiso de profesionales de diversas áreas, lo que puede generar confusión en relación con el dominio de cada campo.

Uno de los mayores ejemplos es la confusión entre IA y UX. A pesar de que ambos están bastante interconectados, no son lo mismo.

La arquitectura de la información funciona como una fundación para el trabajo de los diseñadores de experiencia del usuario.

Mientras que la IA proporciona los recursos necesarios para estructurar la información, haciendo que el sistema sea comprensible y fácil de usar, la UX es responsable de crear un modelo de interacción que sea agradable para tu audiencia.

Esto implica procesos que van desde la creación de los elementos visuales y de la interfaz hasta opciones que toman en cuenta el comportamiento del usuario y sus necesidades.

¿Te gustó este post? La jerarquización de la información es importante, así como su análisis. Entiende cómo hacer un análisis de datos predictivos y tener ideas para el futuro.

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