Por Vanessa Sá

Publicado el 10 de noviembre de 2019. | Actualizado el 16 de enero de 2020


Creatividad e innovación son conceptos bastante relacionados, pero diferentes. El primero se refiere a un proceso mental para generar ideas. El segundo tiene que ver con la materialización de esas ideas en un bien que se distinga de los demás que ya existen.

Históricamente, las empresas que más éxito tienen son aquellas que ponen su mayor esfuerzo en aplicar estrategias llenas de creatividad e innovación.

Pero en el mundo de los negocios es común que asociemos como iguales los conceptos de creatividad e innovación, aunque en realidad, ambas palabras significan aspectos diferentes, que efectivamente, sí están bastante relacionadas.

Para entenderlo mejor, aquí veremos cómo se relacionan, qué tan importantes son dentro de una organización para el cumplimiento de metas y objetivos, cuán fundamentales son en la actualidad y su constante transformación, de cara a una sociedad cada vez más interconectada y consumidora.

¡Empecemos!

¿Qué es la creatividad?

Lo primero que debemos entender es que, la creatividad, es una habilidad mental que tenemos los seres humanos para imaginar y conceptualizar ideas nuevas y originales, que podemos relacionar con cosas que ya existen y, que pueden significar una mejora o una característica nueva y diferente a las que ya existen.

Todos tenemos potencial creativo y eso se evidencia cuando nos referimos a nosotros mismos como que somos capaces de crear tales o cuales cosas que son originales, expresivas, únicas y emocionantes.

Por ejemplo:

  • hacer música,
  • escribir,
  • diseñar,
  • entre otros.

¿Qué es la innovación?

La innovación en cambio, es el proceso a través del cual esas nuevas ideas de productos, servicios o procesos, son incorporados de manera paulatina, evolutiva o de forma radical en nuestra vida para hacerla más sencilla.

También puede entenderse como el paso natural hacia la evolución de un producto para presentarlo de una forma diferente al público.

Podría aplicarse en la introducción al mercado de:

  • nuevas tecnologías,
  • una nueva línea de productos o segmentos,
  • un nuevo método de producción,
  • o la mejora de un producto ya existente.

Lo que sí está claro, es que la creatividad y la innovación deben trabajar en conjunto para poder alcanzar los objetivos empresariales.

Un ejemplo que te puede ayudar a entender mejor la diferencia que existe entre estos dos conceptos es la compañía Apple y su reconocido CEO, Steve Jobs.

En este caso, Jobs representa el ente creativo cuya capacidad de pensamiento le permitía ir siempre adelante, diseñando las características de sus más emblemáticos productos.

Mientras que Apple, la compañía, representa la parte innovadora, ya que interpreta y ejecuta las ideas de su ya fallecido CEO, creando productos de valor altamente deseables por el consumidor.

Además, siempre procurando elevar sus esfuerzos en mejorar la estética, funcionalidad y simplicidad de sus productos, para destacar entre la competencia.

¿Cómo aplicar los dos conceptos en proyectos de emprendimiento y en la educación?

Nuestra realidad es cada vez más avanzada y exigente, por lo tanto, significa un gran desafío para las siguientes generaciones y la capacidad que tengan de responder ante las exigencias del mercado.

Es por ello la importancia de que los sistemas educativos deban implementar estrategias que se enfoquen principalmente en mejorar las habilidades de los jóvenes para pensar creativamente.

También que sean capaces de encontrar soluciones innovadoras tanto para problemas existentes como de cara al futuro y, por qué no, activar su gen emprendedor.

Algunos tips que se pueden aplicar a nivel educativo son:

  • pensar creativamente para poder competir en el mercado actual, liderado principalmente por la influencia de la transformación digital;
  • trabajar en la búsqueda de soluciones innovadoras ante problemas que ya existen o que pudieran presentarse en el futuro;
  • entender los diferentes tipos de innovación que existen y aplicarlos adecuadamente según cada caso, ya sea en productos o en procesos.

Es recomendable que estos tips se apliquen principalmente en la educación básica para niños, ya que resulta mucho más sencillo implementar planes de estudio creativos, en edades primarias.

Pero estas estrategias también aplican en materia de emprendimiento. Para quienes están adentrándose en el mundo comercial o empresarial con un nuevo proyecto, es fundamental tomar en cuenta algunos pasos que por simples que parezcan, requieren de tiempo y concentración:

  • antes de diseñar el plan de trabajo y poner en práctica tus ideas, debes definir qué proyecto específico deseas desarrollar y centrarte únicamente en él;
  • una vez definido tu proyecto a desarrollar, deberás recopilar toda la información necesaria, analizar todos los datos que te permitan dar con el factor eureka (el descubrimiento de una gran idea);
  • descubierta la idea y una vez evaluada su posible implementación, lo tendrás todo listo para empezar a trabajar en las ideas innovadoras.

¿Por qué es importante la relación entre creatividad e innovación?

Como ya hemos mencionado en este contenido, creatividad e innovación son dos términos diferentes, pero en conjunto, se refieren al hecho de traer nuevas ideas a la vida.

En una idea que apunta a un emprendimiento comercial, es fundamental contar con ambos conceptos que les permita desarrollar mejor sus competencias, y provocar al crecimiento y, de esta forma progresar en el ámbito competitivo.

La innovación se puede alcanzar si aplicamos estrategias creativas que ayuden no solo a generar mejores ideas comerciales, también a desarrollar esas ideas a través de los mejores procesos.

Diferencias entre innovación y creatividad

Estas son las principales diferencias entre estos dos conceptos que a menudo son tan confundidos como iguales:

  • poder pensar en nuevas ideas y hacerlas realidad es creatividad, mientras que ejecutar esas ideas creativas en la práctica, es innovación;
  • la creatividad es un proceso mental, mientras que la innovación es un proceso productivo;
  • no hay manera de medir la creatividad, en cambio, la innovación si;
  • no se requiere de inversión monetaria para la creatividad. Sin embargo para iniciar un proceso innovador sí se requiere de dinero.

Es bien sabido que la demanda de creatividad e innovación va en aumento en los últimos tiempos, sobre todo en el mundo de los negocios y los medios digitales.

Son conceptos fundamentales para poder generar contenido de valor en el mercado que mejore el impacto comercial de las empresas.

Para que esto funcione a nivel institucional, los equipos de trabajo deben trabajar constantemente en sus procesos creativos haciendo una buena investigación, poniendo a prueba el ensayo y error y, sobre todo, teniendo empatía con lo que se quiere crear. Es la clave para poder alcanzar un proceso exitoso.

¡Esto es todo! Si te resultó interesante la información que acabas de leer y quieres entender más de cómo la innovación tiene repercusión en el consumo de un producto y cómo la transformación digital colabora en todo este proceso, te invito a que conozcas más de la innovación disruptiva.

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